Casos contados con detalle, no titulares
Cuando alguien describe una sequedad ocular que empeora a las seis de la tarde, suele indicar cuántas horas lleva frente al monitor, si usa humidificador y qué lágrima artificial probó. Ese nivel de detalle es lo que permite comparar con tu propia situación y detectar si lo tuyo se parece o no.